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Categorías de la inteligencia emocional y sus beneficios en los años formativos

La inteligencia emocional es la habilidad para procesar la información de las emociones, por medio de la cual adaptamos nuestra conducta y procesos cognitivos a una determinada situación o contexto. Para la psicóloga infantil, Neva Milicic Müller, es la correcta valoración de sí mismo, una adecuada capacidad de relacionarse con otros y herramientas para solucionar conflictos de manera pacífica.

 

Según el psicólogo estadounidense y autor más representativo de este tema, Daniel Goleman, la inteligencia emocional se divide en cinco categorías:

1. Autoconciencia

Es la capacidad de conocer sus fortalezas y limitaciones, se logra con un profundo análisis de sí mismo con el fin de crear expectativas demasiado altas y desarrollar una mayor tolerancia a la frustración. “La tarea de los padres no es mostrarle a los niños quiénes son, sino más bien darles la oportunidad para pensarse”, afirma Müller.

2. Autorregulación

Es la capacidad de conocer los propios estados internos, preferencias, recursos e intuiciones. Este proceso requiere de mucho auto-control de las emociones. Durante los primeros años se logra principalmente por imitación, explicándole al menor, el daño que provocan las emociones negativas y cómo enfrentarlas.

3. Motivación

Son tendencias emocionales que guían o facilitan la obtención de metas. Aquí se debe inculcar el significado de la palabra: “objetivo” y trabajar hasta obtenerlo. Un niño motivado, desarrollará acciones encaminadas y aprenderá el modelo de recompensa. Los niños tienen que aprender a obedecer sin la necesidad de un premio de por medio.

4. Empatía

Es la capacidad de captar sentimientos, necesidades e intereses ajenos, es también la piedra angular de la inteligencia emocional. Está directamente relacionada con la comunicación no verbal, ya que al poseer esta capacidad saben distinguir las intenciones y sentimientos del otro, sin necesidad de palabras. Un niño empático no dará a otros el trato que él mismo no desea recibir, eso le ayudará a crear conexiones fuertes con sus semejantes.

5. Habilidades sociales

Son entendidas como la capacidad de relacionarse de manera apropiada con otros. Incluye, entre otras, las siguientes competencias: capacidad de comunicación, de manejar conflictos, de establecer vínculos, de colaborar y cooperar.

 


La inteligencia emocional se logra con pequeños cambios repetidos día tras día en la relación padre e hijo. Para lograrla, es necesario formar un equipo familiar y poseer un hogar repleto de paz, amor y armonía. Mientras más valorados y comprendidos se sientan los niños, serán más felices y podrán transmitir sentimientos positivos a los demás.

El colegio deberá complementar la educación que recibe tu hijo en casa y supervisar que practique lo aprendido en el trato con sus semejantes, además de desarrollar en él hábitos diferenciadores como: pensamiento y juicio crítico, investigación con propósito, lenguaje y habilidades de comunicación. 

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Referencias:

Neva Milicic Müller. (2013). Educando a los hijos con inteligencia emocional. Chile: El Mercurio Aguilar.

María Elena López Jordán y María Fernanda González Medina. (2006). Haga de su hijo un gigante emocional. Colombia: Ediciones Gamma, S.A.

Maurice J. Elías y Steven E. Tobias, Brian S. Friedlander. (2011). Educar con inteligencia emocional: cómo conseguir que nuestros hijos sean sociables, felices y responsables. Estados Unidos: Clave.

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